Apagarlo correctamente, liberar espacio de almacenamiento, controlar la temperatura y mantener el antivirus actualizado son algunas de las claves para su correcto mantenimiento y prevenir problemas de seguridad.
Por: Regina de Miguel
Aunque utilizamos el ordenador de sobremesa y el portátil para trabajar, estudiar, gestionar documentos o disfrutar de contenidos multimedia, no siempre prestamos la suficiente atención a su mantenimiento hasta que empiezan a aparecer las primeras señales que indican que algo no va bien. Y es que un equipo que va lento, con poco espacio disponible o que tarda demasiado en arrancar suele ser síntoma, en muchos casos, de una falta de mantenimiento y no necesariamente de su antigüedad.

En este contexto, mantenerlo a punto no solo ayuda a mejorar su rendimiento y prolongar su vida útil. También a reforzar la seguridad, proteger los datos y garantizar una experiencia de uso mucho más fluida Sin embargo, distintas investigaciones reflejan que todavía existe cierta falta de hábito en este aspecto: una encuesta de Kaspersky reveló que cerca de la mitad de los españoles (49%) suele posponer las actualizaciones de software, a pesar de que son fundamentales para corregir errores y mejorar la seguridad del sistema. Por ello, conviene dedicar unos minutos de forma periódica a revisar determinados aspectos que pueden marcar la diferencia en su funcionamiento. A continuación, recopilamos una serie de recomendaciones para optimizar y mantener el ordenador a punto.
Mantener el escritorio en orden
Puede parecer un detalle menor, pero acumular decenas de archivos y accesos directos en el escritorio dificulta la organización y puede afectar ligeramente al rendimiento. Conservar una estructura de carpetas clara y almacenar los documentos en ubicaciones adecuadas facilita el trabajo y mejora la gestión de la información.
Apagar correctamente cuando no vaya a utilizarse
Cuando el ordenador va a permanecer varias horas o días sin usarse, lo más recomendable es apagarlo correctamente en lugar de dejarlo suspendido de forma permanente. Esto ayuda a ahorrar energía, a ‘reducir’ el desgaste de algunos componentes y facilita que el sistema se inicie desde un estado limpio en la próxima sesión.
Liberar espacio de almacenamiento de forma periódica
Los archivos temporales, las descargas olvidadas, la caché de los navegadores o los programas que ya no se emplean pueden ocupar una cantidad considerable de espacio con el paso del tiempo. Por este motivo, llevar a cabo limpiezas periódicas ayuda a mantener organizado el almacenamiento y evita que la falta de espacio afecte al rendimiento del sistema.

Protección frente a los virus y las amenazas
Contar con un antivirus actualizado y tener activadas las medidas de seguridad del sistema operativo es fundamental para evitar infecciones que comprometan el funcionamiento. El software malicioso no solo pone en riesgo los datos personales, sino que consume asimismo recursos y ralentiza el equipo.
Controlar la temperatura y la ventilación
Una temperatura excesiva acaba afectando al rendimiento del procesador, la tarjeta gráfica y otros componentes. Por lo tanto, es importante colocarlo en un lugar con buena ventilación, evitar obstruir las salidas de aire y comprobar cada cierto tiempo que los ventiladores funcionan correctamente. Mantener una temperatura adecuada contribuye a prolongar la vida útil del hardware.
Revisar los programas que se ejecutan al iniciar el sistema
Muchas aplicaciones se configuran para iniciarse automáticamente cada vez que se enciende el ordenador. Dado que cuantos más programas se carguen durante el arranque, más tiempo tardará el sistema en estar operativo, el usuario debe revisar esta configuración y desactivar los programas innecesarios para reducir este tiempo de arranque.
Mantener el equipo actualizado
Es importante dejar atrás el mito de que el sistema se ralentiza debido a las actualizaciones, ya que muchas veces gana en optimización y velocidad, además de obtener nuevas características agregadas a las nuevas versiones. En este sentido, además del sistema operativo, hay que mantener los drivers actualizados, descargándolos directamente desde la web del fabricante. Normalmente la mayoría se podrán obtener de la web de la placa base, aunque también existen otros específicos para componentes como la tarjeta gráfica o Wi-Fi, entre otros.

Evitar programas que saturen la memoria y consuman recursos de manera innecesaria
En muchas ocasiones, se instalan programas que los fabricantes recomiendan para gestionar determinadas partes del PC y, a su vez, estos procesos de instalación ofrecen otros programas opcionales. Pueden ser útiles en momentos puntuales, sin embargo, suelen ser opciones que se quedan cargadas en la memoria y ralentizan el arranque del sistema. Por ello, los programas que no son estrictamente necesarios para el correcto funcionamiento del equipo, es mejor desinstalarlos.
Eliminar programas ‘de mantenimiento’ o de actualización automática de drivers
En línea con lo comentado anteriormente, este tipo de programas consumirán unos recursos que es mejor ahorrarse. Además, en el caso de los programas de actualización de drivers es complicado saber con certeza si lo que se descarga es específico o genérico, o incluso si son para los componentes del equipo o un modelo parecido. En estos casos es preferible invertir 5 minutos de nuestro tiempo y descargar los drivers propios en la web del fabricante.
Mantener los archivos en discos secundarios y externos
En la actualidad, muchos equipos suelen contar con dos discos: un disco SSD en el que se instala el sistema operativo y los programas, y un disco mecánico secundario en el que se almacenan los datos. Los discos SSD son mucho más rápidos, por lo que tener en ellos solo el sistema operativo y los programas de mayor necesidad harán que el rendimiento del equipo sea siempre óptimo, además de dejar el disco mecánico específicamente para almacenar los datos de trabajo diario. En este sentido, es altamente recomendable contar con un disco duro externo para copias de seguridad ya que, de esta manera, se evitará perder los datos importantes en caso de fallos del disco o del sistema.

Datos en la nube
La tendencia actual para contar con más opciones de salvaguardar los datos es hacerlo a través de servicios en la nube como Dropbox, One Drive o Google Drive, entre otros. Estos servicios permiten acceder a los archivos desde prácticamente cualquier sitio y en cualquier momento, algo que permite la edición de hojas de cálculo o documentos desde el PC, móvil o tableta.
Limpieza del PC
Hay que tener en cuenta es la limpieza física del interior del ordenador sobremesa, especialmente los equipos que llevan mucho tiempo sin utilizarse y ahora se están rescatando para las labores de teletrabajo, a los cuales rara vez se les ha hecho una limpieza. En estos casos, lo más efectivo es usar botes de aire a presión que permitirán limpiar la suciedad acumulada con el paso del tiempo en el interior del equipo y que se adhiere a componentes, ventiladores o filtros. Si bien no se ganará en rendimiento, es recomendable hacer una limpieza de vez en cuando para mantener un buen flujo de aire en el interior de los equipos y evitar así problemas de temperatura o sobrecalentamiento de algún componente debido a la obstrucción de un ventilador.
Consultado en: https://www.educaciontrespuntocero.com/tecnologia/mantener-el-ordenador-a-punto/, Fecha de consulta: 16/06/2026




