Con motivo de la 99ª Jornada Mundial de las Misiones, la Agencia Fides ha publicado las Estadísticas de la Iglesia Católica 2025, un informe que evidencia el papel decisivo de las instituciones educativas católicas en el panorama mundial de la enseñanza. La Iglesia administra más de 229.000 centros educativos de distintos niveles —desde infantil hasta universitario— que atienden a más de 71 millones de alumnos en todo el mundo. Según el documento, el número de católicos aumenta en los cinco continentes, incluida Europa, pero el de sacerdotes y monjas experimenta un descenso global.
De acuerdo con los datos, la Iglesia gestiona 74.550 escuelas infantiles con 7,6 millones de alumnos, 102.455 escuelas primarias donde estudian más de 36 millones de menores, y 52.085 centros de enseñanza secundaria con más de 20,7 millones de estudiantes. Además, 2,68 millones de jóvenes cursan sus estudios en institutos superiores y 4,47 millones en universidades o centros católicos de educación superior.
África concentra el mayor número de instituciones escolares, con más de 21.000 centros infantiles, 45.000 escuelas primarias y 18.000 de secundaria, que en conjunto forman a más de 31 millones de estudiantes. América y Asia mantienen una presencia también destacada, con una amplia red de colegios y universidades católicas que atienden a más de 12 millones y 13 millones de alumnos respectivamente. Europa conserva una importante contribución, especialmente en el ámbito universitario, con más de un millón de alumnos matriculados en centros de educación superior vinculados a la Iglesia.
El informe, elaborado a partir del Anuario Estadístico de la Iglesia 2023, refleja un crecimiento sostenido en el número de alumnos y escuelas respecto al año anterior, especialmente en África y Asia, donde continúa la expansión educativa más dinámica. La Agencia Fides destaca que, más allá de las cifras, estas instituciones son un motor de desarrollo social, promoción cultural y formación en valores en todas las regiones del mundo.
Crecimiento en el Sur Global, pero también en EE.UU.
La expansión más dinámica se concentra en África, donde los centros católicos atienden ya a más de 31 millones de alumnos, y en Asia, donde el número de institutos superiores y universidades crece de manera constante. Estas regiones evidencian la doble función de la Iglesia: educativa y social, al facilitar el acceso a la formación en zonas rurales o desfavorecidas.
En América, la National Catholic Educational Association (NCEA) informa de 1,68 millones de estudiantes matriculados en 5.852 escuelas católicas de Estados Unidos, con un alto índice de graduación y programas de innovación tecnológica en auge.
En los Estados Unidos, la educación católica muestra una recuperación moderada y sostenida tras varios años de descenso, según los últimos datos publicados por NCEA. El informe “United States Catholic Elementary and Secondary Schools 2024–2025” revela que en el curso actual existen 5.852 escuelas católicas activas, que escolarizan a 1.683.506 estudiantes en niveles de educación infantil, primaria y secundaria.
Esta cifra representa un leve incremento con respecto al curso anterior y consolida la estabilización del sistema tras las caídas registradas durante la pandemia. El crecimiento se concentra especialmente en áreas suburbanas y del sur del país, donde se han inaugurado nuevos centros y aumentado las matrículas en programas de educación temprana. La NCEA destaca además un aumento del número de alumnos no católicos inscritos, reflejo del creciente atractivo de los valores, el enfoque integral y la calidad académica de la enseñanza católica.
Los responsables de la asociación subrayan que esta tendencia positiva responde también a los esfuerzos de digitalización y renovación pedagógica impulsados en los últimos años, así como al fortalecimiento de redes de colaboración entre diócesis y comunidades educativas que buscan garantizar la continuidad de las escuelas católicas en contextos sociales diversos.
Más allá de los datos cuantitativos, el Vaticano subraya el enfoque integral de esta enseñanza. Documentos recientes del Dicasterio para la Cultura y la Educación —creado por el Papa Francisco tras la reforma de la Curia— reiteran que las escuelas católicas deben ser “comunidades de aprendizaje que formen personas completas, abiertas al diálogo y a la verdad”. Esta visión, actualizada desde la declaración conciliar de Pablo VI Gravissimum Educationis, pone el acento en la formación de la inteligencia y del corazón, en un contexto donde la educación se entiende como misión pastoral y compromiso con el bien común.
El sistema educativo católico, con más de 230.000 centros en cinco continentes, continúa siendo un referente en la promoción del desarrollo humano integral, la inclusión social y el diálogo intercultural. Como señaló la OIEC en su última conferencia mundial, la educación católica “no busca solo enseñar conocimientos, sino formar testigos de esperanza capaces de transformar la sociedad”.
Consultado en: https://exitoeducativo.net/informe-fides-la-iglesia-catolica-educa-a-mas-de-70-millones-de-estudiantes-en-el-mundo/?fbclid=IwdGRleANkS3ZleHRuA2FlbQIxMQABHmQ60pUYwHB_OLkhKAwwwMV3E2TB7RTWeWGkGLSsVmx4mtUvNX4sSw1qvvyd_aem_hk_j-JmW6GPJWg0WIAOLRQ Fecha de consulta: 21/10/2025




