Oscar A. Pérez Sayago
Secretario General
Confederación Interamericana de Educación Católica
1. Conciencia ecológica integral
Comprender que todo está conectado: seres humanos, naturaleza, cultura y economía.
Laudato Si’: “No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socioambiental” (LS 139).
Pacto Educativo Global: Responde al principio de “cuidar la casa común”, invitando a educar en la conciencia planetaria y en el respeto de la vida en todas sus formas.
2. Gestión responsable de recursos
Uso eficiente y solidario del agua, la energía y los materiales, evitando el desperdicio y promoviendo la sobriedad.
Laudato Si’: “La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería” (LS 21).
PEG: Educar en la sobriedad y la austeridad, orientando a los estudiantes hacia estilos de vida sencillos y solidarios.
3. Prevención y manejo de residuos
Aplicar la regla de las 3R (reducir, reutilizar, reciclar) y promover prácticas de economía circular.
Laudato Si’: “Estos problemas están íntimamente ligados a la cultura del descarte” (LS 22).
PEG: El principio de “economía solidaria y sostenible” exige enseñar a transformar la cultura del descarte en cultura del cuidado y del reaprovechamiento.
4. Adaptación y mitigación del cambio climático
Conocer sus causas y consecuencias, participar en acciones de mitigación (reducir emisiones) y resiliencia comunitaria.
Laudato Si’: “El clima es un bien común, de todos y para todos” (LS 23).
PEG: Llama a asumir compromisos colectivos para proteger los bienes comunes, formando jóvenes capaces de responder a los grandes desafíos globales.
5. Pensamiento crítico y sistémico
Analizar la realidad socioambiental en su complejidad, discernir causas y buscar soluciones justas y sostenibles.
Laudato Si’: “Buscar soluciones integrales que consideren las interacciones de los sistemas naturales entre sí y con los sistemas sociales” (LS 139).
PEG: Educar para el diálogo y la investigación crítica, superando fragmentaciones y promoviendo una mirada interdisciplinaria de los problemas.
6. Innovación sostenible
Diseñar soluciones creativas en ciencia, tecnología, arte y vida cotidiana que respeten el equilibrio ecológico.
Laudato Si’: “La técnica… puede poner remedio a los daños que el ser humano ha causado a la naturaleza, pero no siempre logra impedir sus efectos” (LS 102).
PEG: Promueve la innovación educativa al servicio de la justicia, el cuidado y la transformación social, no de la lógica de mercado.
7. Liderazgo ecológico y comunitario
Motivar y organizar a otros hacia prácticas sostenibles en la escuela y la comunidad.
Laudato Si’: “Necesitamos una solidaridad universal nueva” (LS 14).
PEG: Educar en la ciudadanía activa y participativa, formando líderes con visión de bien común y capacidad de generar redes de cooperación.
8. Justicia social y solidaridad
Entender que la crisis ecológica afecta más a los pobres y actuar en favor de la equidad.
Laudato Si’: “El deterioro del ambiente y el de la sociedad afectan de un modo especial a los más débiles del planeta” (LS 48).
PEG: Uno de sus principios es “colocar en el centro a la persona”, lo que implica formar estudiantes solidarios, atentos a los más vulnerables.
9. Espiritualidad y ética del cuidado
Cultivar actitudes de gratitud, respeto y contemplación hacia la creación.
Laudato Si’: “La espiritualidad cristiana propone… un estilo de vida profético y contemplativo” (LS 222).
PEG: Educar en la fraternidad y la trascendencia, formando corazones capaces de cuidar y amar la vida como don de Dios.
10. Trabajo colaborativo y corresponsabilidad
Actuar en red, de manera corresponsable, para resolver desafíos ambientales locales y globales.
Laudato Si’: “La educación ambiental… orienta hacia la creación de una ciudadanía ecológica” (LS 211).
PEG: Llama a “tejer redes de encuentro”, potenciando alianzas educativas entre escuelas, familias, comunidades y organismos sociales.
Las habilidades verdes, iluminadas por Laudato Si’ y el Pacto Educativo Global, son competencias éticas, técnicas y espirituales que permiten a niños y jóvenes crecer como ciudadanos del mundo, responsables del cuidado de la casa común y comprometidos con la justicia y la fraternidad.




