Suscríbete a nuestro boletín de noticias
Contactenos +57 3224015666
asistente@ciec.edu.co

Bienvenidos a CIEC
+57 (-1) 2450255
+57 3224015666
Calle 147 a # 50 - 92
Title Image

Cuatro claves para la transformación educativa en América Latina

0

Cuatro claves para la transformación educativa en América Latina

Hace años que empezamos a reaccionar frente a un entorno que se va moviendo cada día más deprisa. Hemos leído libros, asistido a conferencias, realizado innumerables cursos de formación… hemos dedicado muchas horas en largas reuniones del equipo de dirección o del equipo impulsor de la innovación, lo hemos comentado en muchas reuniones de profesorado… hemos implementado cantidad de iniciativas de innovación en nuestra escuela… tenemos responsable de innovación educativa… hemos invertido en tecnología y también quizás en mobiliario o en cambiar espacios físicos… Y, sin embargo, tenemos la sensación de no terminar de despegar, de que esto no es lo que deseamos… que nos falta mucho para llegar a un punto de inflexión y cambio en nuestra escuela o red de escuelas…

Incluso a veces estamos física y psicológicamente cansados, estresados… con un punto de saturación… si esto dura mucho ¿podremos aguantarlo? Pero, sobre todo, ¿es este el camino que nos llevará adonde queremos llegar? ¿Podría ser mucho ajetreo para que nada importante y de fondo cambie?

Nos contaron que vivíamos en un entorno VUCA (Volatility, Uncertainty, Complexity and Ambiguity) y que debíamos reaccionar ante él. Pero, ¿y si esto no ha hecho más que empezar?

El profesor Yuval Noah Harari, en su último libro 21 lecciones para el siglo xxi, nos explica que estamos entrando de lleno en un entorno UTRU (Unprecedented Transformation and Radical Uncertainties) que podríamos traducir como que ya nos hemos situado en un mundo que va hacia Transformaciones sin Precedentes y Radicalmente Inciertas. Tenemos un nuevo entorno, distinto, disruptivo, que nos lleva a un futuro incierto pero muy distinto… El futuro no es lo que va a venir, está sucediendo ya ahora si lo sabemos ver y podemos aprender de él…

Aconsejo leer el libro que cito (especialmente el breve capítulo 19 en el que reflexiona sobre educación), así como las dos anteriores obras del autor (Homo Sapiens y Homo Deus). Sin embargo, no tengo suficiente espacio en este artículo para explicar las razones y la profundidad del cambio que nos plantea y que, con toda seguridad, vamos a vivir. Me parecen especialmente relevantes los avances en biotecnología, en infotecnología, en la inteligencia artificial basada en algoritmos que aprenden por sí mismos y que son capaces de analizar cantidades astronómicas de datos en tiempo real, en un mundo globalizado y lleno de oportunidades y desafíos (o peligros, como se quiera ver) con unas fronteras cada vez menos claras entre el mundo físico y el mundo virtual…

Estos cambios profundos que en parte ya estamos viendo se revelarán sobre todo en los próximos cinco o diez años y afectarán de lleno a la forma cómo pensamos, vivimos, trabajamos y nos relacionamos. Y, por supuesto, afectarán de lleno a la educación.

Si pasamos de ver nuestro mundo con una mirada en modo VUCA a verlo con una mirada en modo UTRU, y si nos convencemos de que la educación va a ser, sin ninguna duda, el sector de nuestra sociedad que más va cambiar en los próximos años, coincidiremos en que no podemos seguir repitiendo o incrementando simplemente lo que hemos hecho hasta ahora en nuestra escuela o red de escuelas para mejorar la educación. Va a ser insostenible, y además, probablemente, no nos lleve a donde soñamos llegar… Podemos hacer un símil tecnológico para explicarlo mejor: no estamos frente a un tema de más y mejores aplicaciones (innovaciones pedagógicas), ni siquiera ante la necesidad de nuevas adaptaciones y puestas al día (e-learning, TIC…). Es una cuestión de un nuevo sistema operativo OS. Un nuevo paradigma de la educación.

Este mes de junio pasado he sido abuelo. Es una muy grata experiencia vital. Dentro de unos años, mi nieta va a ir a la escuela y, si así lo decide, probablemente saldrá de la universidad más allá del 2040 (bien, si es que la universidad continúa existiendo en una forma parecida a la actual en aquel momento…) y cumplirá los 30 años cerca del 2050. ¿Cómo será el mundo en el que va a vivir y desarrollar su proyecto vital?

Es evidente que nadie lo sabe, pero ya intuimos que la simple transmisión de conocimientos, o incluso la enseñanza experiencial de competencias con una tutoría fundamentalmente grupal, no van a ser suficientes para ayudarla. Vamos a necesitar que ella y sus compañeros de promoción se conozcan profundamente, sepan cómo aprenden y, por tanto, se acostumbren a aprender de forma permanente, sepan e interioricen qué inteligencias tienen y expresan fuertemente, y qué pueden aportar a este mundo… Necesitamos que sean personas equilibradas, creativas, con iniciativa, comprometidas, competentes, acostumbradas a enfocar y resolver problemas complejos e interdisciplinares de forma colaborativa… Que incorporen y normalicen que el cambio va a ser lo único permanente en su vida… que la reinvención continua va a ser su hábitat. Que se hagan una idea propia de cómo es el mundo y de qué quieren hacer en él. Y que sean libres, por tanto, a partir de una profunda espiritualidad, de conducir su proyecto vital.

Es por esto que debemos cambiar de fase y pasar de la innovación activista y pensada de curso en curso (ojo, que seguramente nos ha venido bien hasta ahora hacerlo de esta manera, y además hemos aprendido mucho) a la transformación profunda de la educación (cambio de paradigma), en un proceso que va a durar algunos años y para el que hay que tener una mirada a medio y largo plazo. Un cambio de fase que debemos empezar cuanto antes. Debemos pararnos, visualizar y establecer un punto de llegada. ¿Dónde queremos que nuestra escuela  esté dentro de cinco años? ¿Con qué cultura interna, con qué organización, con qué roles y espacios? ¿Qué metodologías y mecanismos didácticos disruptivos vamos a poner en marcha? ¿Cómo establecemos un relato del cambio y preparamos una sólida coalición para afrontar este cambio mucho más profundo que lo que hemos hecho hasta ahora? Y, lo más importante y que ocupa el primer lugar, ¿qué tipo de alumnos, de personas, queremos educar y ofrecer, por tanto, a este mundo tan cambiante?

En los últimos meses, muchos centros se han dirigido al equipo de Reimagine Education Lab con la sensación que describía al empezar este post… andan desorientados, cansados, perdidos en lo inmediato, y nos han pedido ayuda para enfocar esta nueva fase de transformación profunda de la que hablamos. Y lo estamos haciendo, estamos construyendo juntos, en base a nuestra metodología del proceso de transformación que denominamos RIEDUSIS, caminos distintos y flexibles (según la situación de cada centro o red de centros) para poder empezar otra fase. Una fase más profunda, más en línea con los ecosistemas educativos que deseamos desarrollar para que los alumnos puedan crecer, madurar y seguir su proyecto vital acorde con los tiempos en que van a vivir. En esto andamos, con fuerza e ilusión… y no podemos retrasarlo.

Y de hecho, como explico con más profundidad en el libro que he escrito (Reimaginar la educación: 21 claves para transformar la escuela), y en la conferencia que voy a impartir en el XXVI congreso Interamericano de Educación Católica Chile 2020 del CIEC y que titulo: CLAVES PARA LA TRANSFORMACIÓN DE LA ESCUELA: LIDERAZGO, COMUNICACIÓN Y MARKETING, hoy, lo más importante para transformar nuestras instituciones educativas lo podríamos resumir en:

  • El liderazgo práctico y activo del equipo directivo que está al frente de un proceso integral de cambio. Generar un cambio en educación es un proceso sostenido en el tiempo que requiere una estrategia clara y un liderazgo fuerte, globalizador y compartido que acompañe a las personas, con decisión y amabilidad, para llevar adelante la experiencia.
  • La necesidad de desarrollar un fuerte sueño y convicción en la comunidad educativa. Es decir, sueño para visualizar el cambio que queremos realizar, que es mucho más que la suma de pequeñas innovaciones, y convicción de que ello es posible más allá de la dificultad y complejidad que conlleva.
  • La superación de los marcos mentales de los equipos directivos. Los marcos mentales de los directivos son normalmente el principal freno para el cambio. Aunque a veces nos escudamos en otros frenos, como las leyes y normas, la falta de recursos o las familias, lo cierto es que de las principales experiencias de cambio se concluye que los obstáculos que hay que superar son las creencias preestablecidas, los encargos inerciales y los marcos de actuación que tienen fijados los directivos de una escuela o red de escuelas.
  • La identificación de la trasformación educativa como un proceso que requiere tiempo y que afecta a todos los elementos de la escuela como institución. Es decir, si transformar la educación y la escuela es un proceso de cambio personal, colectivo, organizativo y cultural, no podremos improvisarlo ni seguramente empezar directamente realizando cambios en el aula, aunque éste sea el objetivo final. Deberemos utilizar una metodología de cambio que permita una estrategia integral. Y la metodología que hemos presentado y utilizado y que, una vez más se ha mostrado útil y adecuada, es la que hemos creado en Reimagine Education Lab y que hemos denominado RIEDUSIS (Sistema para Reimaginar la Educación).
  • La necesidad de establecer un sólido relato del cambio que deseamos realizar y comunicarlo a la sociedad y nuestro entorno de forma innovadora. A veces no nos damos cuenta, pero nuestro mensaje de transformación y cambio es confuso, y a menudo, la comunidad educativa y la sociedad no entiende lo que deseamos realizar. Es necesario apostar por la comunicación y el márqueting auténtico.

 

Todo ello, teniendo muy presente que no estamos hablando de copiar ningún modelo o receta pedagógica ya existente. Más bien se trata de moverse, salir del modelo clásico y ponerse en camino para buscar nuestro propio proyecto de transformación educativa.

Todo esto es lo que hemos estado trabajando en las visitas, encuentros y seminarios que he podido realizar, acompañado de los miembros del equipo de Reimagine Education Lab en muchas instituciones y países Latinoamericanos. Y, en todos los casos, el camino del cambio aparece claro e intenso. Un gran regalo de la vida poder compartirlo.

 

Autor: Xavier Aragay – Director de Reimagine Education Lab
Publicado en: xavieraragay.com
Fecha de consulta:
Agosto 2019

xavier-aragay

No Comments
Post a comment